Terapia infanto-juvenil y acompañamiento a Familias
Terapia infanto-juvenil
El bienestar emocional de niños y adolescentes es clave para su desarrollo personal, académico y social
Durante la infancia y la adolescencia, se forman las bases de la autoestima, la regulación emocional y la manera de relacionarse con el mundo. En esta etapa, aprender a gestionar las emociones, afrontar miedos e inseguridades y fortalecer la confianza en uno mismo puede marcar una gran diferencia en su vida futura.
A través de la terapia infanto-juvenil, acompaño a los más jóvenes en su proceso de crecimiento, ayudándolos a comprender y expresar sus emociones, superar dificultades y desarrollar herramientas para afrontar los desafíos de la vida. Cada niño y adolescente es único, por lo que el enfoque terapéutico se adapta a su edad, personalidad y necesidades específicas, utilizando técnicas que faciliten la comunicación y el aprendizaje emocional.
Además, la crianza es un camino lleno de preguntas y retos. Por ello, también ofrezco acompañamiento a padres y madres, brindándoles estrategias para comprender mejor a sus hijos, mejorar la convivencia familiar y fortalecer el vínculo afectivo. A través de este trabajo conjunto, buscamos construir un entorno seguro y positivo donde los niños y adolescentes puedan crecer con confianza y equilibrio emocional.
Precios:
Terapia: 60 min 80€; 1h 30min 120€
Frequently Asked Questions
La terapia puede ser útil cuando el niño o adolescente:
✅ Presenta cambios de comportamiento significativos (irritabilidad, retraimiento, agresividad).
✅ Tiene dificultades para regular sus emociones (ansiedad, miedos, rabietas frecuentes).
✅ Ha pasado por experiencias difíciles como separaciones, duelos o acoso escolar.
✅ Muestra problemas en la escuela (bajo rendimiento, desmotivación, dificultades con compañeros).
✅ Tiene baja autoestima o problemas en la construcción de su identidad.
✅ Expresa malestar a través de síntomas físicos como dolores de cabeza o de estómago sin causa médica.
Si hay dudas sobre si es el momento adecuado para iniciar terapia, una primera consulta puede ayudar a evaluar la situación y determinar la mejor manera de acompañar al niño o adolescente.
Ser padre o madre es un desafío constante. No existen recetas mágicas, pero sí estrategias que pueden hacer la crianza más llevadera. En las sesiones de acompañamiento, trabajamos en:
✅ Comprender mejor el mundo emocional del niño o adolescente.
✅ Aprender herramientas para manejar rabietas, ansiedad, miedos o conflictos familiares.
✅ Fomentar la comunicación y el vínculo afectivo con los hijos.
✅ Evitar el sentimiento de culpa y encontrar un equilibrio entre límites y afecto.
El objetivo es que los padres se sientan seguros en su rol, comprendan mejor a sus hijos y puedan acompañarlos de una manera más efectiva y amorosa.
Sí, en la mayoría de los casos. La implicación de la familia es clave para que los avances en terapia se reflejen en la vida cotidiana del niño o adolescente. Dependiendo del caso, se pueden realizar sesiones conjuntas o asesoramiento a los padres por separado.
Es normal que algunos niños o adolescentes se muestren reticentes al principio. En estos casos, es importante explicarles con calma y sin presiones que la terapia es un espacio seguro donde pueden expresarse sin juicios. También puede ser útil empezar con sesiones cortas o exploratorias para que se sientan más cómodos.
Sí. Muchas veces, el cambio en la dinámica familiar comienza con la forma en que los padres abordan las dificultades. A través del acompañamiento, los padres pueden aprender herramientas que ayuden a mejorar el bienestar de sus hijos sin que estos tengan que asistir a terapia directamente.
“"Cuando adoptamos a nuestro hijo, sabíamos que el amor no era suficiente, que construir un vínculo seguro llevaría tiempo y paciencia. Al principio, sentíamos que había una barrera invisible entre nosotros, como si él no pudiera confiar plenamente en que estábamos aquí para quedarnos.
Con la ayuda de Manuel, aprendimos a comprender su historia, sus miedos y sus formas de expresar el afecto. Nos guió en cómo crear un ambiente de seguridad emocional, cómo responder a sus necesidades sin presionarlo y cómo fortalecer nuestro vínculo sin forzarlo.”
Daniela y Jesus
